jueves, 6 de septiembre de 2012

El bosque


Barranco de los Alcores
bosque verde,verde bosque
acúname este torrente
que Sevilla, quiere pan.


Se difumina la tarde
entre balconadas de álamos,
vuela tensa la abubilla, 
y mientras canta el ruiseñor.

El bosque desierto está,
mis soledades  deambulan
entre aromas de eucaliptos
y arboleda de ribera.

Los muchachos del agua
saltan desde el viejo almez,
gritos en las tardes de estío
que salpican los silencios.

El viejo molino roto
por  los años y el olvido
desafía al tiempo pasado
cual cenotafio ignorado.

La piedra, la vieja roca
evoca estíos de molienda
tardes de rumores rotos
por esa imparable noria.

Sigo los pasos perdidos,
 el camino de la huerta
es flanqueado por naranjos,
naranjos viejos y rotos.

Tan frondosa está la higuera
que solo deja oír rumores
de molinos almenados
mostrando tercos aromas.

Barranco de los alcores
bosque verde,verde bosque
acúname este torrente
que Sevilla, quiere pan.



martes, 4 de septiembre de 2012

La luna y los cipreses



Dos cipreses la luna amparan
entre ambos la guardaron,
 con sus ramas la besaron
por  siglos la conservaran.


lunes, 3 de septiembre de 2012

Las mulas del alba


Ya va a venir la madrugada,
ya llegan  las mulas del alba, 
ya huele a pan
 y a picadura quemada.

Ya son las cinco ,ya es madrugada,
madrugan los panaderos
madruga la negra  helada
Ya son las cinco ,ya es madrugada.

Ya llega el mercancías,
ya esperan las arrieras,
ya se aprietan las riendas ,
en el muelle de los panaderos.

Construyendo futuros 
 en el presente,
frutos de un pasado
ganado a la tierra.

Ya suenan los raíles,
ya huele a leña quemada
a la vera del Guadaíra y
a la luz de la madrugada.

Ya van las mulas del alba
oliendo a tierno pan
a picadura quemada
y encina recién cortada.

Ya se enciende la madrugada
y  allá en la lejanía
ya se recorta Sevilla,
ya llegan las mulas del alba.

Ya van por las calles empedradas
junto a hileras de farolas
que mueren en la madrugada
oliendo a pan y picadura quemada.

Ya cantan los panaderos
en el camino de vuelta
cuando se preñan las calles
y está ya cumplida la venta.

Ya vuelven las mulas del alba
ya huelen a sudor
y a leña quemada,
 cuando muerta es la madrugada.

Y mañana

Ya vendrá la madrugada,
y llegarán las mulas del alba, 
oliendo  a pan
 y a picadura quemada.