sábado, 18 de noviembre de 2017

La poesía y yo



A veces pierdo el control
Cuando tu ojos me miran,
Hay magia en tu mirada,
Luz de vida, la vida,
Que abrió esas pupilas luminosas
A una aventura nueva y excitante
Emprendida entre versos.
Solo mírame  así.
Hay luz en  tus ojos, esa luz que me guía
Como abeja hacia una flor que creyó,
La vida sólo quiere ser vivida
Aunque viva entre gruesas paredes.
Veo que todo está escrito en tus ojos,
Esta dibujado dentro de tu corazón.
Tú, yo, sólo viviendo un sueño,
Buscando para nosotros ese lugar,
Donde podamos refugiarnos del hastío.
Tú, yo, estamos hechos para amar
Uno al otro por siempre y un solo día.
A veces pierdo el control
Cuando tus ojos me miran
Veo tus ojos soñando esta noche,
Veo tus ojos soñando la mañana que vendrá,
La ansiedad me ilumina como el primer día
Aquel lejano día que soñé,
Que quedaba todo por vivir,
Y por gozar de ti.
Tú, yo, solos sosteniendo un sueño,
Donde podamos refugiarnos,
Tú, yo, estamos hechos para amar
Uno al otro por siempre y un solo día.
El tiempo está en tu luz de inocencia
Cuando va cayendo la noche.
Tú, yo, sólo viviendo un sueño,
Quizás esté todo escrito, pero la vida
Es un hermoso y perenne sueño.


El Generalife



Rompe el agua en la fuente,
Campanadas mortecinas
Pintan la tarde de solemnidad,
Tarde que me grita en silencio,
Me insta a que pierda mis pasos
Entre la fronda de arrayanes,
Mirtos y cipreses milenarios,
Entre laberintos de acequias
Donde asoman almas milenarias
Que lloran ausencias ingrávidas,
Son los aromas los que me guían
A predios de rosas, y acacias,
De dalias simples y orgullosas,
Blancos y hermosos nardos,
Olivos viejos y retorcidos,
Y frondosas, aromáticas higueras,
A un lado desafiantes murallas
Al otro, el paraíso terrenal
De inmensos tonos  que verdean
Entre blancas cales que escuchan
Los cristalinos sonidos de agua
Que caminan sin caminar, eternas.

  

A Pepe Montero


Unas palabras son nada para glosar tu paso
De más de dos decenios con tu amistad,
Casi mejor sería legar a la posteridad
un buen cantar de gesta o una epopeya acaso.
Porque, querido Pepe, tu caso colma el vaso,
Ya firmaríamos  muchos por llegar a tu edad
Con similar  entusiasmo, fuerza  y vitalidad
Que para sí quisieran las alas de Pegaso.
Jubilarse con júbilo, amigo caminante,
Jubilarse con ilusiones, eso,  es lo importante,
Y que muy a pulso te has ganado  ese descanso.
Mantente siempre así,  fuerte, batallador
Y no pierdas jamás las ganas de jarana
Que empieza para ti, tu tan luchado nirvana.
Siempre recuerda que amigos se hacen al andar
Por buenos  y a veces caminos peregrinos, 
Que si la familia nos la dona el azar,
Amigos, escogemos por los caminos.
Un buen rey, sabio a la sazón,
Nos legó eterna su filosofía,
Quemad viejos leños, bebed viejos vinos,
Leed viejos libros, tened viejos amigos.

domingo, 12 de noviembre de 2017

El poder de la palabra



Temer una  mirada,
Temer unas caricias,
Temer unos besos,
No temas las palabras,
Porque son  únicas
Y aman con pasión.


Rocío



Una gota de rocío
Acaricia blancos pétalos
En el silencio de la noche,
Entre silencios buscados,
Entre silencios callados,
Rozando el alma de una flor
Lejana, a veces triste y sola.


Gotas de otoño



Añoro la fresca lluvia
 E incipiente hierba
Que nos regala el otoño,
Añoro las primeras flores
Que aman lujuriosas
La tierra cercana,
Añoro las margaritas
Que tiernas  e inocentes
Prestan su amor hoja a hoja.
Cada noche sonrío a solas
Cuando mi mente revive
Versos soñados, vividos,
Versos y risas buscadas
En un tiempo muerto
De esta vida tan acelerada
Que une en la distancia
A luciérnagas solitarias.


Venus del espèjo




Hoy, he mirado tu espejo
Y los sueños que lo habitan,
Sueños que miran y besan,
Sueños semidesnudos,
Monotonías descartadas,
Cuerpo de mujer, mi adición
Que como juego solitario
Impregna piras de pasión
Sin máscaras, sin sombras.
Hoy he mirado tu espejo,
Espejo lejano y transparente
Que envuelve tu cuerpo
Transformándolo en alma
Que con luz serena y propia
Se muestra como versos
Infinitos, ocultados, melodiosos.
Hoy he mirado tu espejo
Y los sueños que lo habitan.


domingo, 5 de noviembre de 2017

Mañana de otoño.





Pasó una nube
Y dos y tres,
Iban riendo
Todas a la vez.
Por el suelo cayó una nuez
Y dos y tres,
Y casi todas a la vez.
Por el camino una niña
Y dos y tres,
Iban cantando
Las tres a la vez
Donde las nubes
Van tres,
Como las nueces
Y las niñas

De tres en tres.