viernes, 7 de enero de 2011

El día después





Ya doblan las campanas
ya vibra la espadaña
como lloran los silencios
y tiemblan las cigüeñas.

La vida cruza el Aqueronte,
 manos diestras del barquero
manejan remos eternos,
hilos leves, que no se ven.


Nunca malogré la sangre
ahora, veo las altas torres
las que antes, oscuras eran 
ahora, si se muchas cosas.


Cosas que nunca vi soñar
ahora vivo en la memoria
 veo llorar a quien me quiso
veo cantar a las alondras.


Cruza la frontera
me dice la luna
cruza la frontera
me dice una estrella.


Ya llega el cortejo
por el empedrado,
ya llega el duelo,
por ahí va huyendo 
la vida.


Como llora ese hombre
y no es cobarde el llanto
y como sonríe a mi paso
como solo lo hace el amigo.


Ahora solo lloro 
por aquel que me llora,
como amansar su llanto,
como enjugar sus lagrimas.


Ya no soy nada,
solo un viento 
en del recuerdo,
que desde la nada
un día llegó.


A los que un día se fueron

domingo, 2 de enero de 2011

La amistad



Toda la grandeza de este mundo
no sustituye una buena amistad
esa ciencia, de universos libres
lazo sagrado de anhelos vividos

Un buen rey, sabio a la sazón,
Nos legó eterna filosofía,
Quemad viejos leños,
bebed viejos vinos,
leed viejos libros,
tened viejos amigos.

Amigos se hacen al andar
por buenos caminos,  y si
la familia nos la dona el azar
amigos, escogemos por caminos

Que gozo puede compararse a
reencontrase con una vieja amistad
aunque el tiempo y la distancia
establezcan cruel dictadura.


A mi buena amiga Isabel Cristina

sábado, 1 de enero de 2011

La soledad



En un lugar  cualquiera
en una ciudad  perdida
donde los sueños anidan
junto a silencios universales,
bruscas y apagadas soledades.

Miro los ventanales, la tarde
alumbra silencios nocturnos,
la espera, desesperante es, 
 reloj, dictadura del tiempo
no oscurezcas mi esperanza.

Que hermosa era la soledad
cuando efímera y extraña
flotaba en nuestro universo
como amapola en trigales 
verdes, que dulce retiro.

Sonidos esperados, gratos sonidos,
familiares, señales de arribada
el reloj, el tiempo imparable
camina en su precisa tiranía 
una mano de soledad me atenaza.

Soy esa ermita olvidada
en la colina de las ausencias
donde no llegan peregrinos
donde el silencio atenaza
hasta las esquivas plegarías.

Me consuela mirar la Luna
envidio su luz prestada
como se escapa de la mar
como duerme en la montaña
oh triste soledad obstinada.

El reloj, ya no importa
hoy, nadie vendrá
comienza otra dictadura
la lentitud del tiempo
donde mora la soledad.


lunes, 27 de diciembre de 2010

Búsqueda



Cuando a través del impetuoso viento manuscrito,
ceñida entre silencios, veo extinguida la hoguera, 
cuando reluciente y destellante en las estrellas
entre susurros una sola vela, queda encendida.

Cuando el bajel navega entre imposibles
en la desatada, trémula y  tenebrosa mar,
condenado el rumbo no sabiendo donde irá,
 sabiendo que entre prodigios algún día llegara.

Buscamos las mejores cartas a veces fingiendo,
pero la vida selecciona ganadores y perdedores
y nada importan las trampas del pensamiento
si son gritos al cielo , son palabras al viento.


Caminantes errantes,músicos olvidados,
sueños malogrados,  luciérnagas apagadas,
iluminad mi ser, iluminad mi alma, mi poema.


Vi un músico callejero que pintaba el viento
y blancas  paredes mojadas en tardes de lluvia
con notas de tristeza, que labraban  sus sombras.


Sentí escalofríos entre monosílabos decadentes,
sin sus caricias y perdida la noción caminaba errante,
 sin oír,sin sentir, sin abrir los ojos, llamándote.


Indubitadamente el bosque dejará pasar la luz
iluminando praderas que obedientes asoman
a la luz de la aurora que cada mañana sonríe,
y es que la poesía solo alimenta sentimientos.

martes, 7 de diciembre de 2010

Manos





Os convoco crepusculares
tormentas, de silenciosos
instantes, de quietud, de paz
quiero contar mi sueño.

Vi unas rudas manos
que los sueños convierten
en  blancos corceles
iluminando prados y sombras.

Vi unas blancas manos
que los sueños tornan 
en sedosos algodonales
que atemperan el alma.


Vi unas implorantes manos
unidas por hilos de ternura
suplicando aun con espinas,
palomas, vientos de libertad.


Vi unas manos pequeñas
frágiles como la humanidad
cervatillos, blancos corderos
sueño dentro de mi sueño.


Vi unas manos de tahúr
manchadas por los juegos
adornando mares de tinieblas
buscando semillas de luz.


Vi unas manos recogiendo
hojarasca caída en otoño
ah melocotonero estival
sopla viento de pesares.


Despierto entre borrascas
vientos de ida
vientos de vuelta.


Manos que viven
manos que acarician
manos que odian 
manos que matan
manos que aman
ese es el mundo.



domingo, 5 de diciembre de 2010

Dehesas



Cayendo los ecos de  la tarde
en la tenue luz del dulce otoño
con vibrantes sonidos de avefría
trinos melodiosos, cantos al viento.

Oyes llorar la umbría
la oyes,
mil murmullos de luna
mil memorias olvidadas.

Si algún día quisieras
hablarme de tu soledad
nombrarme las estrellas
tus veredas mostrarme.

Si algún día quisieras
hablarme en la montanera
deleitarme con tus frutos
errantes fugitivas, llorad.

Verted lagrimas de vida
esas lagrimas de alegría
lagrimas de carboneros
por el vivir de cada día.

Donde mis ganados
cordeles, cañadas,
coladas
llenas de otoño.

Bosque de quercus
que en los limites del
Duero
 sois dehesas.

Laicas  milenarias
luminosas  umbrías
festejad vuestro
noviazgo, con lares
de Extremadura.


lunes, 22 de noviembre de 2010

Paseando bajo la lluvia



Acaricia el viento las frondas
copas , húmedas ramas doradas
de una tarde fría, monótona, gris
calles soñadoras de reflejos otoñales.

Yo escucho como caen las hojas
en  los abismos de los caminantes
como lagrimas de dolor estacional,
como esos amantes despechados.

No oigo los arrullos de las palomas
el silencioso bullir  de la monótona lluvia
apaga los alejados sonidos de la ciudad.
a veces silenciosos, a veces silenciados.

La vieja plaza asoma al final de la calle
reflejos brillantes en los cantos rodados
que amalgaman mosaicos del pasado
rememorando pasados juegos infantiles.

La lluvia al besar el empedrado murmura,
"Ya estoy junto a ti, plaza de mis lamentos, 
como añoraba rozar las hojas de tus naranjos
amar hasta el hastío el altar de tus fuentes."

Arriates que solo muestran la vida
de un joven castaño de provincias
esparciendo sus brácteas bronceadas
como mullido colchón de generosidad.

Que hermosas son las tardes de lluvia
las que alejan a los caminantes al uso
las que hacen solitarias las avenidas
las que salpican lagrimas de vida.

La ciudad muta en días de aguacero
amantes de tormentas buscan la luna
reflejada en charcas de vida efímera, y 
belleza estable a ojos del caminante.

Tardes de lluvia
tardes solitarias
caminos andados
remansos de paz.


lunes, 1 de noviembre de 2010

Entre la niebla


Entre la niebla caminan los amantes
entre la niebla se abrazan con pasión
entre la niebla, niña,  tiembla la razón
entre la niebla se viven  horas excitantes.

Hacia caminos de silencio huimos un día
en los laberintos de unos sueños infinitos
sobre las arenas nuestros amores escritos
escrita la historia en nuestros ojos, oh fantasía.

Entre la niebla quiero a Dios inventar
entre la niebla espero mi rumbo hallar
entre la niebla el fanal empieza a fallar
entre la niebla solo de mi amor predicar.

Entre la niebla brumosa los peces se aman
entre la niebla las olas besan la blanca orilla
entre la niebla no quiero despertar mi sueño
entre la niebla se labran los sonidos del silencio.

Dicen que los navíos entre la niebla tiemblan
y los marineros cantan coplas tristes a la luna
para que les dote de eternos remansos de luz
cantan  y rezan, decadente hermosura ciega.

Al mirar atrás solo la ultima pisada en la arena
se hace visible antes de que las mareas de la vida
duerman los recuerdos, y entonces solo entonces
el amor entre la niebla es el que redime al tiempo.

Entre la niebla para nada vale mirar hacia atrás
porque lo de adelante es atrás y atrás adelante es
y los amantes caminan por senderos sin vuelta atrás
entre blandas caricias y cúpulas de brumas cristalinas.

Niebla del caminante
niebla del enamorado
niebla del pasado
niebla de cada cosa
niebla de cada uno
Solos en la niebla
cada cual, su niebla.