sábado, 6 de agosto de 2016

La alberca del tejar



Asomado en el balcón del tiempo
atisbo la vieja alberca rebosante
amamantada por incansable chorro,
vestida va con traje de verde verdín,
dulce melodía, dulce cantar del agua,
resuena entre el olor a leña de encina
y unos cansinos giros del viejo torno.
Dos indiferentes carpas despiertan
la madrugada como estrellas mojadas,
mientras, tenue el sol, deja de soñar.
Y entre sueños, dos niños sueñan,
y  juegan vestidos de inocencias
la curiosidad y los cantos de sirenas
les tornaron aguerridos pescadores,
brava fue la lid, y resbaladizo el pilón
y entre ambos, denso fue el chapuzón.












3 comentarios:

FeWiBeF dijo...

Siempre me encantan estos momentos que compartes.
Saludos desde un recodo del Arca ;-)

J A Pastor dijo...

No se quien eres, pero muchas gracias por tu comentario. Saludos

J A Pastor dijo...

Ahora si....Un abrazo