sábado, 13 de agosto de 2016

Al Pedro Ximenez




Mar de aromas y secretos quietos
que ni a la tierra o cielos engañan
ni al horizonte en plena campaña,
la vida por el sol, la muerte por el,
que al séptimo día dejó la tierra,
abandonando su voluntad terrenal
y cual ermitaño buscó el silencio
voluntario del lagar ,entre paisajes
de soleras y  criaderas centenarias.
Mar de aromas y secretos quietos
que el tiempo forma en soledad
labrando fragancias inolvidables
y tonalidades de sutil geometría,
hermosamente acariciadas por ecos
de tardes, cielos, nubes y soles,
bella lid de amantes sublimados.
Llevo los ojos cerrados por ti
y cuando empapas mis sentidos
ni envidio a Dionisio ni a  Baco,
Entiendo así, tu larga soledad,
condena que llena la eternidad
con un mar de aromas y secretos.



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