domingo, 10 de abril de 2016

Rumbos




Vivir como espectador la vida
es ver pasar trenes cada día,
desde el andén de la existencia
esperando solo los reconocibles.
Los años pasan y hacen escuela
mostrándonos que viejos vagones
siempre llevan al mismo destino,
aunque siempre hay un instante, 
instante, en silencio, sin pensar,
miramos, asimos un nuevo rumbo,
un nuevo tren, a un extraño lugar.
Dejamos caminos muy seguros,
pero como la gota en el cristal
por siempre encuentra su senda,
la simple, en un páramo extraño.
A veces el sistema saca billetes
a veces, de ida, otras con vuelta,
pero lo que importa es la libertad,
la libertad de escoger, de subir
para que con ese libre albedrío 
combatir la soberbia y la necedad.



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