jueves, 31 de diciembre de 2015

Mañana



Ante el nuevo día que vendrá
cargado de interminables sombras,
solo le deseo latidos de verdad, 
que se detenga ante los que lloran,
que destierre con cal hirviente
los venenos de la incomprensión ,
que nos arroje a las costas de las luces
en este nuestro naufragio de cultura
y que los lejanos imposibles del hoy
se tornen en los posibles de mañana,
abrigando sin pesar a los justos,
a los que aman, a los que sufren,
y a los que añoran un mundo de luz.





miércoles, 23 de diciembre de 2015

Guadalquivir



Vuela elegante el aguilucho asomado al vacío,
Inmensa ingravidez que deleita escalofríos
Y silencios de amaneceres cautivos de vida,
Pasan zorzales con frescas prisas atropelladas
Escapando de los miedos helados del norte
Y de aquellos amenazantes cielos escasos de luz.
Amanece con espumosas brisas heladas
Donde el sol corteja las intemporales sombras
Acariciando umbrías con anhelos de Casanova
Y reflejándose en unas aguas que mansas corren,
Junto a riberas de álamos vestidos de escarcha
Y tarajes que resisten  amarilleando al invierno.
Veo vertiginosas e inmensas torres coronadas
Que como guardianes de nuestro gran río perviven
Al tiempo cual escultura sobre pedestal rocoso,
Sus adornos,  el blanco caserío que resbala firme
Entre neblinas que despejan dejando ver los sueños.
Caen con ritmo cansino las hojas de la higuera
Sin sangre que las sustenten a unas esbeltas ramas,
Repartiendo  aromas embriagadores, de la niñez,
Mientras, los aceituneros, con ritmo y mucho frío,
Atesoran la cosecha entre silencios rotos por el vareo.
Camina entre meandros la sangre de Andalucía,
Entre trigales incipientes que tiemblan cada noche

Entre gentes que cada día cantan , lloran, y  aman.


martes, 22 de diciembre de 2015

Somos el tiempo




Al nacer abrimos los ojos a un mundo infinito
Que conquistamos como el torrente a la montaña,
En el camino, el tiempo te roba las lágrimas,
A Veces las estrellas te ofrendan confidencias,
Y cada primavera las acacias perfuman las tristezas,
Y con  la noche, las sombras se apoderan de los bosques.
En esos  instantes que vive una estrella fugaz
Entre albedríos cautivos y fingidos en ignorancias,
Entre tierras de caminantes que besan con amor,
Entre cadenas que nos esclavizan ante dueños sin luz,
Los dardos atraviesan la coraza de nuestro pecho,
A veces  frágil pared de papel que une universos
Otras,  antiguo pedernal forjado entre silencios y olvido,
Solo derribada por el paso perenne de los inviernos,
Ahora las estaciones son como nubes, van pasando.
Cerrando los ojos, raudos aparecen los secretos
Lo que ayer fue perfidia e ira, hoy geometría pasada,
Las altas cumbres inasequibles, hoy descifradas,
Y el mundo, nuestro mundo, enterrado en ancho mar
Queda encerrado en un cine permanente de recuerdos
a veces rehenes de la memoria , a veces  de la desmemoria
junto a tiempos que no esperan a viajeros cansados
Donde el horizonte más cercano enlaza principio y final.