viernes, 26 de junio de 2015

Calle de los Desamparados 5



Entre aligustres y rosales,
Y muy lejos de la muerte,
Junto a las parras arañando
Las vírgenes y nada blancas
Paredes del patio silencioso,
Humildad, bendita humildad
Las de los hombres buenos,
La de los poetas infinitos,
La un noble maestro de ayer
Que atravesó el tiempo en silencio
Sembrándolo de frescos versos.
Centinela de tierras provincianas
De alegre y muy docta humildad
Implacable contra las  tinieblas,
Incultura que anula la libertad.
Muchos ecos, ecos del pasado
Manchan cansados sus paredes
Ecos de cultura, ecos de tristezas,
Todo a la sombra de un viejo peral,
Una luz acariciando los verdes
Brotes que van alumbrando estrofas.
Eterno caminante de estas tierras, 
caminante y soñador en tristezas,
caminante en castellanos sitios, 
Caminante de horas silenciosas,
calladas horas de versos inmortales
 y frío castellano hasta en los retratos.




Antonio Machado llegó a Segovia en 1919 para ocupar la Cátedra de Francés del Instituto de la ciudad y a los pocos días vino a vivir a esta casa de la Calle de los Desamparados, donde había una modesta pensión en la que permaneció hasta 1932, año en el que se trasladó a Madrid



domingo, 21 de junio de 2015

Camina



Camina, no detengas tu vida
Caminar no es vivir, es gozar,
Deléitate no te dejes capturar,
Puente breve de muerte vencida.

Agarra, aferra una sonrisa
Agua palpitante del destino,
Mi rumbo es ser perenne beduino,
Cambiar el azar siempre deprisa.

Navego al caminar busco la cima
Aquel que redima el olvidar y recordar.

Navegamos ese mar silencioso,
Ese océano sediento de ternura,
Piélago esmeralda, triste usura
y de siempre oscuro y brumoso.

Cuando amanece la copa vacía
Donde la nieve quema las sombras,
Cuando impías  alborean las alondras
Marchamos, bajo la eterna bujía.

Navego al caminar busco la cima
Aquel que redima el olvidar y recordar.

En la hermosura del camino
Se adivinan esos mis sentidos,
Vadear los corazones bandidos
A veces rosa a veces espino.

En el camino, la fiel palabra
Esas promesas de amor eterno
Cual mariposas en ese averno
Y que por siempre el corazón reabra.

Navego al caminar busco la cima
Aquel que redima el olvidar y recordar.


El río de la vida




Agua, agua pura, puras gotas de rocío
Amarillento estío, atajo a beldad futura.

Como desengañadas  gotas serranas
Bajan los manantiales en  soledades,
Esos laberintos de negras adversidades
Que unidos, fundan castos fontanales..

Fontana pura, fuente de agua bravía
Perpetuada en  un instante original
Que forjando oasis, fundas tú espiral,
Donde el dueño de la luz refleja tu valía.

Así cuándo emerges libre, caminas bravo,
En tu primaveral y  lozana  juventud, locura,
En tu sonriente verano de madurez, anchura,
A tu  otoñal y curtida vejez, del mar esclavo.

Agua, agua pura, puras gotas de rocío
Amarillento estío, atajo a beldad futura.

Eres el caminante de verdes alfombras,
Eres fértil alimento de yermas huertas
Donde cada mañana te cantan las alondras
Con esas, sus bellas y libres alas abiertas.

Bajas entre abedules retozando puro,
Entre aromas de limoneros embelleces,
Siendo siempre tus  orillas ciegos jueces,
y tu lento caminar, el camino mas seguro.

Alimentando la noria eres  savia de la vida
Percibo que cada noche sueñas en  esencia
Bajo lunas sin noches y noches de presencia
Que como luciérnagas de luz iluminan su herida.

Río, camina con libertad, busca con ansia el mar
Lo hallarás con bondad  que desde siglos es tu altar
Entre terciopelos de colores de diferentes claveles,
Ansiando ser el buen samaritano de aguamieles

Agua, agua pura, puras gotas de rocío
Amarillento estío, atajo a beldad futura,

Expirando en el mar con digno señorío.



martes, 16 de junio de 2015

La lechera soñadora I






Libre albedrío,
Mil sueños rotos tocan costas sombrías
entre sabanas blancas y lagrimas en los ojos,
Soñaste batir tus alas, codiciaste sutiles pétalos,
tu, que anhelaste transparente la luna a tus pies
oh, secretas esperanzas y semilleros de ilusiones.
Derramadas las ilusiones en el averno de los deseos
triste y agridulce laberinto, limbo de utopías anheladas.
Libre albedrío,
Si, soñaste un día descubriendo cantos de sirena,
si, soñaste un día vehementes y  fecundas fantasías,
dulce muchedumbre de soledades apacentando sueños.
Libre albedrío,
Ceñiste esa escurridiza quimera, ese  gran abecedario
de los humildes, a los que solo se les permite soñar,
Y esa máxima de la vida ,soñaras y no dejaras de llorar,
porque llorando sueñas y soñando la vida, vives,

Libre albedrío, en ese nuestro camino está  la vida
 y
Los sueños ,esas ventanas de barro,sueños son.


domingo, 14 de junio de 2015

Agosto



Abierto el cielo, el  brillante soberano
amamanta iras  de ardiente, joven luz
que dona granos y tórridas siestas 
amenizadas por la monótona cigarra.

Calles solitarias, calles ardientes
entre tiranías de sombras menguadas,
calles polvorientas, calles calladas
amenizadas por la monótona cigarra.

Hay tardes en las que naufrago sueño ser,
una isla perdida, brisas, azules y verdes,
una palmera en el horizonte y un velero
en la vidriada lejanía de mis pupilas.

Ya llega la tarde, ya huelo la tierra mojada,
apagados los ardores de una tarde de estío
tan  febril que  cuando la sombras crecen
las brisas transitan combatiendo desalientos.

Si la cigarra reposa 
y la noche amordaza 
esas, las persistentes lucernarias de agosto 
casi sin tregua, el grillo comienza su reinado,
solo roto por por la mordaza del cansancio.

Mares de estrellas, bandadas de Perseidas
deleitan las nocturnas, sombrías oquedades, 
hasta que la  delicada aurora peregrina
rescata tenues luces a la noche estrellada..

Entonces las alondras cantan a la alborada
recolectando trinos en las frescas higueras,
junto a fragancias preñadas de hermosura
que van despertando a la monótona cigarra.


viernes, 12 de junio de 2015

Bien escrito está en mis ojos



Bien escrito esta en mis ojos
Todo lo que de ti mas deseo,
Dulce y sensual diosa cazadora
Que mi alma acongojada rindió.
Se que los corazones se conquistan
Entre crepusculares lides gozosas,
Entre besos breves y abrazos tiernos,
Entre distancias y tristezas infinitas.
Andan ciegos los corazones, evitando
Naufragios por esas  costas del deseo,
Y aunque los altos y pétreos acantilados
Acechan inclementes, tus ojos me guían
Hacia arenosas y blancas ensenadas
Donde olas sin espuma humedecen
Las blancas manos que acarician,
Los húmedos labios que callados susurran,
Allá donde las olas quieren ser mariposas
No queriendo borrar  tus huellas de mis arenas.
Bien escrito está en mis ojos
Que cuando mañana llegue la luna nueva
Mi corazón navegará difuminado por el olvido
Cargado por el grato  recuerdo  de  tus besos
 y ramilletes de caricias que florecerán invisibles
Perfumando las frías tinieblas con tu aroma
Embriagador…

Bien escrito está en mis ojos....



jueves, 11 de junio de 2015

Los pactos



Sobre los crisantemos descansan los suspiros,
los gritos silenciosos que dan paso al olvido
quizás naciera pronto, quizás nació herido
sin humildad y muchos reflejos de zafiros
Atrás, palabras arrojadas como cuchillos
ahora retornan tan  preñadas de silencios,
usufructos que brotarán entre los fríos cencios,
proyectiles de deseos que templarán bolsillos.
Todos los surcos miran con ilusión al cielo
ansias de veneros limpios que no desconsuelo,
saben los huertos cuanto necesitan el riego
pero ahora desconozco que sueñan los cielos,
uno y otros, entre abismos, desechando anhelos
así entre dolencias y ausencias rozamos fuego.