jueves, 19 de marzo de 2015

Fuego



Un silencio sin calma, pleno de ecos sin rumores
enraíza gozoso   preñando las  fecundas ilusiones,
los mares vacíos  y crepitantes de ámbar ardiente
que bullen alimentados por viejos pecados y deseos
inundando tinieblas y espejismos sollozantes de luz.
Eterna y delirante danza del cosmos inmisericorde
que como patria del principio es hogar de todo final.
ese final errante de mágica ilusión que muestra
el rostro de un mensajero de dioses de antaño
que con su resplandor magnetiza trémulas estrellas.




1 comentario:

Siloe Sombra dijo...

Hoy encontre el momento de pasar a visitarte y me gusto mucho el nuevo aire que veo en tu blog...
Un afectuoso saludo.
Reme.