domingo, 7 de septiembre de 2014

Deseo




Me acercaré a tu cuello en silencio
apoyando en tu hombro mi barbilla,
besaré suavemente tu mejilla,
y anudarán mis brazos tu cintura
y todo en el silencio de los amantes.
Eres fuego, ese fuego
donde arde mi respiración,
donde mis labios se incendian,
y mis suspiros perecen .
Cuando el aire que nos atrapa
torna en quietud asombrosa,
cuando tus besos rompen ese asombro,
y se quiebra la serenidad ansiada…

Es que nace el deseo…



1 comentario:

Siloe Sombra dijo...

Apasionado poema... y muy tierno a la vez.
Un placer leerte.
Reme.