miércoles, 19 de marzo de 2014

La sombra


Bella la sombra de antaño
que la vieja encina daba
cuanto caminante la usaba
nunca jamas le hizo daño.

Un día un mal hombre llegó
que de su sombra se sirvió
y  bajo su copa se refugió,
al poco tiempo la cortó.

Con cuanta vida en si acabó
porque la sombra no le gustó,
la encina al poco se secó
su maldición pronto se inició.

Siempre en vida a esta  ignoró
cuando cercana la muerte llegó
de esa encina de pronto se acordó
pronto  su  mal le derribó.

Agradece la sombra que te cobija





1 comentario:

Carmela dijo...

Sin embargo , a veces del árbol seco y mutilado, suelen surgir brotes.
De todas maneras, es una forma de destrucción e ingratitud,cercenar las sombras que nos dan cobijo.
Un abrazo.