martes, 24 de enero de 2012

Ocaso




Los ojos del tiempo sienten ausencias
recordando   rosas plenas de rocío
que son salpicadas de  libre albedrío
el que con la edad cede en  inocencias.


Sueñas con los caminos transitados
y sueñas  sombras de jazmines verdes
sueñas con aguas plenas de verdines
y sueñas férreos estíos azulados.


Dos rocosas murallas  frente a frente
ven pasar el fantasma del tiempo,
a solas las tardes, calladamente.


Lúcido mundo, único  pasatiempo
del corazón que  rozó las estrellas,
y ya solo desea, seguir tus huellas.


1 comentario:

Luis Lenes dijo...

Hola amigo!

Muy buen soneto!
y un buen enlace con el devenir, que también es "lo pasado", sueños, fantasmas...el devenir, el ocaso.

Me gustó mucho, Pastor, juntaste técnica y la constante presencia, infinita, el tiempo.

Un gran abrazo.