domingo, 13 de febrero de 2011

Cien Azucenas




Cien azucenas para los vencidos
Azucenas blancas para los caminos,
Azucenas rojas para caminantes,
Cien azucenas para la melancolía.
Flores de un patio de juventud
Recordadas junto al sonido del grillo
Que ternura, la de las tardes de estío
Las tardes que miro la mar,  las olas,
Las olas donde moran mis lágrimas.
Estío de moscas y mariposas,
Añoranzas de tristezas y cantos,
Lagrimas de cantares de mi tierra
Con el  llanto, clavado en el pecho.
Cien azucenas por mi alma perdida,
Cien azucenas vagando por España
Llantos de un poeta por su mayo
Por olmos secos, naranjos en flor.
Caminante, tú eres el caminante
El que abiertas las veredas y
Empujado por vientos de guerra
Lloró las ausencias de su pasado.
Siempre la poesía en la maleta
 En los verdes cipreses del camino,
En las perdidas hojas del laurel
Y en las blancas y  lejanas azucenas.
Amarga la partida de un viejo poeta
En la medianoche de las frías hogueras.
Cien azucenas que cercano el final
Exhalan las mejores fragancias
De su amor.  

Solo, madre, Solo frente al mar.


Quizás algún día Don Antonio Machado, volverá a casa, al país que tanto amó.

No hay comentarios: