miércoles, 25 de agosto de 2010

La sepultura olvidada


Nadie vino
nadie vendrá
la hojarasca se acumula
luz y sombra.

Los cipreses,
la sombra de los cipreses
alarga la melancolía
de vientos errantes.

Lánguido otoño,
belleza triste,
solitaria belleza, 
la muerte por la vida.

Como corren las nubes
blancas nubes de soledad
nubes de amarga lluvia
nubes que añoran el mar.

Polvo, hojas secas
el olvido 
una vida
la muerte.

Que suerte la mía
siempre busque ventura
 desertaron las estrellas
y las lagrimas embusteras

Nadie se acerca
nadie vendrá
solo los gorriones
aman sobre mí.


3 comentarios:

lidia dijo...

amigo hoy leo con mas calma, me leí todo!es una hermosura!
HERMOSO!
un abrazo enorme,gracias por escribirme, a mi no me molesta...y gracias por seguir mi blog,muchas gracias!
un abrazo inmenso
lidia-la escriba

Rosa María dijo...

QAue triste realidad; la vida juega la pasada del olvido, y lo más cruel es cuando ya no se encuentra el eje de la vuelta- Siempre ma han dado tristeza las tumbas olvidadas.
Un saludiño

Carmela dijo...

Emotivo poema!
"Desertaron las estrellas
y las lágrimas embusteras"

"Sólo los gorriones
aman sobre mi"
Me remontó a los versos de Bécquer :
"Qué solos se quedan los muertos..."
Será que esa tumba olvidada es la consecuencia del tiempo que pasa...
Y nos entrelaza la melancolía de percibir que ... tal vez .. más tarde , nuestra propia tumba será testigo de sombras , silencios y olvidos...